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Autoevaluación
Para ser emprendedor son necesarias las siguientes competencias o habilidades personales. Todo emprendedor se tiene que preguntar en qué medida tiene o no una determinada competencia. Para saber si la tiene o no, ha de hacerse una serie de preguntas
Ejemplo: Para comprobar si tiene autoestima, deberá analizar si tiene un alto concepto de sí mismo en general y sí es así, tendrá desarrollada la habilidad, en caso contrario, una persona que no tiene buena visión de sí misma no tiene autoestima. Esta competencia es básica para emprender cualquier actividad.
Además de autoestima, son competencias para ser un buen emprendedor:
Visión del negocio. Se define como la capacidad para mejorar el reconocimiento profesional y obtener resultados para los accionistas de la empresa. El emprendedor reconoce y aprovecha las oportunidades, los peligros y las fuerzas externas que repercuten en la competitividad y efectividad del negocio.
Capacidad para manejar las relaciones. Es la capacidad para influir para que todas las partes de la cadena de valor en la empresa negocien y dirijan sus energías hacia la consecución de los objetivos estratégicos.
Efectividad Personal. Es la capacidad de conseguir cada vez mayores niveles de madurez para alcanzar la excelencia en condiciones de trabajo difíciles. Esta habilidad lleva consigo ser responsable, improvisación, madurez y pensar con agilidad.
Resolución de problemas. Identifica los puntos clave de una situación o problema complejo, y tiene capacidad de síntesis y de toma de decisiones.
Coaching. Ayuda a sus colaboradores a descubrir sus áreas de mejora y a desarrollar sus habilidades y capacidades profesionales.
Gestión de recursos. Utiliza los recursos del modelo más idóneo, rápido, económico y eficaz para obtener los resultados deseados.
Orientación al cliente. Responde con prontitud y eficacia a las sugerencias y necesidades del cliente.
Red de relaciones efectivas. El emprendedor desarrolla y mantiene una amplia red de relaciones con personas clave dentro de la empresa y del sector.
Negociación. Consigue el apoyo y la conformidad de las personas y grupo clave que influyen en su área de responsabilidad.
Comunicación. El emprendedor comunica de manera efectiva, empleando tanto procedimientos formales como informales, y proporciona datos concretos para respaldar observaciones y conclusiones.
Organización. Asigna objetivos y tareas a las personas adecuadas para realizar el trabajo, planificando su seguimiento
Empatía. Escucha, tiene en cuenta las preocupaciones de los demás y respeta sus posiciones.
Delegación. El emprendedor se preocupa de que los integrantes de su equipo dispongan de la capacidad de tomar decisiones y de los recursos necesarios para lograr sus objetivos.
Trabajo en equipo. El emprendedor fomenta un ambiente de colaboración, comunicación y confianza entre los miembros de su equipo y los estimula hacia el logro de los objetivos comunes.
Proactividad. Muestra un comportamiento emprendedor, iniciando y empujando los cambios necesarios con tenacidad.
Creatividad. Genera planteamientos y soluciones innovadoras a los problemas que se le presentan.
Disciplina. Hace en cada momento lo que se ha propuesto realizar, sin abandonar su propósito a pesar de las posibles dificultades de llevarlo a cabo.
Concentración. Mantiene un alto grado de atención ante uno o varios problemas durante un largo período de tiempo.
Gestión del tiempo. El emprendedor prioriza sus objetivos, programando sus actividades de manera adecuada y ejecutándolas en el tiempo previsto.
Gestión del estrés. Mantiene el equilibrio personal ante situaciones de especial tensión.
Gestión del riesgo. Toma decisiones adecuadas en situaciones de gran responsabilidad y alto grado de incertidumbre.
Autocrítica. El emprendedor evalúa con frecuencia y profundidad su propio comportamiento y su contexto.
CONCLUSIÓN: A modo de resumen, estas serían las competencias más destacadas:
Motivación por el propio desarrollo del negocio
- Ser activo y tener iniciativa para hacer cosas.
- Tener una buena dosis de autoestima
- Capacidad de trabajo
- Saber delegar, planificar, organizar y evaluar el trabajo
- Responsabilidad
- Habilidades sociales, que permitan tener una relación adecuada con los demás
- Adaptabilidad, para ajustarse con rapidez a los cambios sociales, de mercado e imprevistos de su empresa
- Perseverancia
- Habilidad innovadora
- Confianza y seguridad en tener éxito
- Capacidad de asumir riesgos etc.
