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Autoevaluación: conócete a ti mismo
Todos poseemos un conjunto de competencias, adquiridas a través de la formación y la experiencia, que nos permiten asumir una serie de responsabilidades en un puesto de trabajo. Estas competencias son producto de la suma de conocimientos, aptitudes, actitudes, valores y habilidades.
De forma general, las competencias más buscadas por las empresas son:
- Capacidad de aprendizaje constante para aprender de los errores y poder enfrentar nuevos retos.
- Mentalidad innovadora: capacidad para ofrecer soluciones más allá de lo que implica el propio puesto de trabajo. Ofrecer alternativas nuevas y eficaces en procesos y tareas.
- Manejo de conflictos: permite solucionar problemas diarios y ayudar a buscar soluciones para los demás.
- Capacidad de trabajar bajo presión sin perder el control, o bajas de rendimiento.
- Capacidad de liderazgo: habilidad para dirigir a los demás, y tomar decisiones, independientemente de tener o no personas a tu cargo.
Como cada puesto de trabajo requiere de un conjunto de competencias específicas, debemos tener en cuenta que ciertos trabajos se adaptan mejor que otros a nuestras características.
En la etapa de autoanálisis reconocemos nuestras competencias e identificamos cuáles deberíamos potenciar en relación al puesto que queremos ocupar. Ésta reflexión no se limita únicamente a identificar competencias en nuestra experiencia laboral, sino que incluye nuestros intereses, hobbies, pasatiempos, deportes que practicamos, relaciones personales, etc.
Asimismo, en el proceso de autoevaluación es necesario reflexionar sobre nuestras fortalezas y debilidades:
- Las fortalezas son aquellos aspectos positivos de nuestro perfil, que nos diferencian de las demás personas para una actividad determinada. Son las características propias que aumentan nuestra eficacia y eficiencia en el ámbito laboral.
- Las debilidades son aquellos aspectos de nuestro perfil que nos colocan en una posición de desventaja frente a otras personas candidatas. Son aspectos a mejorar y compensar si fueran imprescindibles para la actividad que queremos desarrollar.
Cuando hemos dibujado un mapa preciso de nuestras competencias y capacidades, es el momento de dirigir nuestra mirada al mercado laboral.
